octubre 31, 2020

10 fallos al escribir rápido que debes vigilar si trabajas delante del ordenador | Industria

Frases largas, muy largas

Escribir rápido significa ajustar la velocidad de tecleo a la de pensamiento y hacer que los mensajes se transmitan tal y como van saliendo. El problema es que las frases empiezan a alargarse porque la velocidad empuja a eso. Se utilizan muchos conectores que unen unos tramos y otros, hasta que se encuentran frases algunas de dos, tres o cuatro líneas.

Si hay un párrafo de cinco líneas escrito en una sola frase lo más probable es que algo esté mal. Las frases cortas son tus amigas, sobre todo en textos en el ordenador y mensajes.

Pon puntos en tu vida y evita usar demasiados conectores. Si al leer en voz alta el texto sientes que te quedas sin aire, seguramente tienes un problema.

Textos demasiado orales

Hay diferencias entre el lenguaje escrito y el lenguaje oral. Depende de cuál sea el modo de transmisión del mensaje, puede necesitar unos ajustes. Por ejemplo, no se escribe del mismo modo un mensaje a un amigo que un correo a tus compañeros de trabajo. Y cuando se escribe rápido este suele ser uno de los grandes fallos que se cometen.

No solamente es importante respetar las formas, también evitar las redundancias que se cometen al transmitir los pensamientos. Escribir sin fallos significa trasladar a formato texto exactamente el mensaje y evitar los fallos y problemas en el tono.

 

Lo que, ya que, según y otras repeticiones que se cometen

Todos tenemos vicios a la hora de escribir. Si antes decíamos que se escriben frases demasiado largas, y puede que muy orales, esto se puede ver en el uso de «lo que» o «ya que» que a veces chirrían en la lectura. Por distintas épocas, si escribes tendrás repeticiones y coletillas que pueden identificar un texto como tuyo con facilidad.

Esto es algo que les ocurre a muchos periodistas que escriben «dijo» una decena de veces en los artículos, pero también a cualquiera. Las repeticiones son indicativo de fallos, porque las frases y palabras tienen un sentido que rara vez se puede trasladar a otra parte del texto.

Vigila qué repeticiones cometes, en cuanto te des cuenta de cuáles son dejarás de utilizarlas.